Porqué me pasé a los alimentos ecológicos
08 septiembre, 2005Siempre me habían llamado la atención los vegetarianos porque no entendía cual era la causa que les hacía dejar de comer carne. ¡Con lo rico que está un buen filete de solomillo con su buena salsa y su guarnición! De hecho aun no logro entenderlo del todo, pero lo que sí he comprendido es su preocupación por saber lo que comen. Yo creo que nunca renunciaré a la carne, a no ser por prohibición expresa del médico claro, pero lo que sí que creo necesario es reducir su consumo semanal, o al menos controlarlo.
Yo pienso que el placer de comer es de los pocos o quizás el único que te puedes permitir tres veces al día, y disfrutar con cada comida, saborearla es algo que a mí me encanta. El ser vegetariano tampoco significa renunciar a estos placeres. Tengo que confesar que cada día aprecio más un buen pisto con mucha verdura, o unas alubias rehogadas con mucho ajito, o unas coliflores. Eso sí un par de días a la semana no perdono un buen filete, por descontado.
Me pasé a los alimentos ecológicos, bueno aun estoy en conversión, porque un día me topé con ellos por la web, los probé y me encantaron. Sé que es muy difícil diferenciar el sabor de un alimento ecológico de otro que no lo es, pero yo creo que independientemente de que sepan mejor, el simple hecho de saber que lo que estás comiendo es lo más seguro y sano del mercado ya hace que sepa mejor y que te produzca otro tipo de satisfacción. Digo que estoy en fase de conversión porque no todo lo que como es ecológico, evidentemente, sino porque intento comer ecológico todo lo que puedo y mi bolsillo me deja, claro. Es que oiga, los precios de lo ecológico están por las nubes. Intento buscar en asociaciones de mi ciudad, y tiendas por internet, pero la verdad es que consumir alimentos ecológicos hoy en día es casi una odisea.
Todos sabemos que en una economía capitalista como la nuestra, el objetivo principal de cada empresa es el máximo beneficio. Es decir, el agricultor que cultiva, el mayorista que recoge la mercancía, el tendero e incluso el consumidor, sólo quieren el máximo beneficio para sí mismos. Una forma de tener más beneficios es ahorrar costes, pero, si el mayorista, el tendero o el consumidor los ahorran como quieran me da igual. Lo que me preocupa es cómo los ahorra el agricultor. Si los ahorra aumentando la dosis de fertilizantes y pesticidas en sus cosechas, o comprando semillas transgénicas, aquí tenemos un problema ¿no?
Pues sí, hay un problema y esto sale a la prensa cada semana con numerosos escándalos alimentarios, que si vacas locas, lengua azul, gripe aviar, etc. ¿Qué podemos hacer? Yo me he pasado a los alimentos ecológicos, o al menos a consumir todo lo que puedo. Ya sé que los agricultores ecológicos también quieren maximizar sus beneficios, pero ellos lo hacen bajo unos estrictos controles sanitarios que son los que marcan los principios de la Agricultura y Ganadería ecológicas.
Poco a poco en mi casa, mi mujer, mis dos hijos y yo, vamos comiendo más ecológico. Además no se trata sólo de comer ecológico, sino de comer mejor, más variado, con más fruta y verdura y menos comida preparada. De nada sirve ir todos los días al gimnasio o practicar mucho deporte si luego no nos preocupamos de lo que comemos.
¡Dediquemos un poco de tiempo a la alimentación de nuestro cuerpo!

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