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J. Pablo G.

La verdad, es que estamos un poco hipnotizados, pues los alimentos son excelentes.
[..]El poder ofrecerle a mi hija unas frutas y verduras como las que nos habeis traido a la puerta de casa, [...]
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José A. Díaz

Estimado amigo,  acabo de recibir el pedido que le solicité, el 484 y quiero felicitaros por varias cosas, primero por la gran rapidez en servirlo, segundo por la frescura de los productos y lo ordenados que vienen en sus cajas [...]

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Blog sobre Alimentos Ecológicos


Hablamos sobre alimentos ecologicos y cómo conseguirlos a buen precio. ¿Porqué son tan caros? ¿Son imprescindibles? ¿De verdad son tan sanos como dicen?

Una revisión detecta daños cerebrales en niños por la contaminación industrial

08 noviembre, 2006

Este es el titular de una noticia lanzada hoy en el periódico El Mundo. Desde luego se le ponen a uno los pelos de punta.

La noticia completa puede verse en http://www.elmundo.es/elmundosalud/2006/11/08/neurociencia/1162956162.html.

Los siguientes son algunos párrafos de dicha noticia:

"LONDRES.- Millones de niños en todo el mundo podrían haber sufrido daños cerebrales por efecto de la contaminación industrial, según un estudio científico publicado en la versión digital de la revista médica 'The Lancet'..."

"...El estudio, elaborado por expertos estadounidenses y daneses, denuncia la existencia de una "pandemia silenciosa" de trastornos en el desarrollo neurológico causados por productos químicos tóxicos vertidos en el ambiente, cuyo efecto en las personas es real pero difícil de calibrar.

Algunas de las enfermedades o trastornos que podrían derivarse de la contaminación industrial son autismo, déficit de atención, retraso mental y parálisis cerebral..."


"...Los autores del estudio identificaron 202 productos químicos industriales potencialmente perjudiciales para el cerebro humano y, en su opinión, son "sólo la punta del iceberg".

Recuerdan que actualmente se sabe que más de 1.000 productos químicos son neurotóxicos en animales y advierten de que es probable que también lo sean para los humanos..."


Fuente: Diario El Mundo

Cóctel de plaguicidas en los alimentos

07 noviembre, 2006

Un estudio alemán alerta sobre las frutas y verduras de origen español

Pimientos, lechugas, tomates, manzanas... son algunos de los alimentos que forman parte de todas las cestas de la compra. Son sin duda los alimentos más sanos, pero, debido a los métodos de cultivo intensivos, llegan al plato contaminados con residuos de plaguicidas.

Expertos del Instituto de Investigación Química y Veterinaria de Stuttgart (Alemania), tras cinco años de investigación han concluido que, en Alemania, el 80% de la fruta y la verdura convencional está sobrecargada. Peor noticia es que los científicos de Stuttgart encontraron en los pimientos y uvas procedentes de España hasta 16 sustancias químicas diferentes. En tomates hallaron 15 tipos distintos y en fresas, 14.

Los valores máximos permitidos para los residuos de los más de 800 plaguicidas autorizados en Europa varían entre países. Por el momento, los centroeuropeos y nórdicos tienen que aceptar los productos que les llegan más contaminados de otros países (en general los países del sur utilizan más plaguicidas, entre otras razones por motivos climáticos) porque son legales en origen, pero algunas distribuidoras presionan para que en España, Italia, Grecia y Turquía se reduzca el uso de plaguicidas. Además es frecuente que las autoridades de control alemanas denuncien los productos españoles en cuanto superan los valores permitidos (por España).

Los consumidores españoles, según se desprende de todo esto, son seguramente de los más expuestos a los plaguicidas. Si se realizara en España un estudio similar al citado de Stuttgart probablemente daría como resultado cifras mucho más alarmantes.

La bioquímica Irene Witte, profesora de la Universidad de Oldenburg (Alemania), cree que cuando en una pieza de fruta se combinan varios plaguicidas a la vez pueden ocurrir fenómenos imprevistos aún poco conocidos. Witte lleva 20 años investigando el efecto de los plaguicidas sobre las células y ha descubierto que los ingredientes liposolubles de unos abren las paredes celulares para los hidrosolubles de otros, de modo que en los plasmas celulares tienen lugar reacciones en cascada y desconocidas. Por tanto, los efectos sobre la salud humana tampoco se conocen bien.

La Organización Mundial de la Salud cataloga una serie de plaguicidas como posibles causantes de cáncer. Se ha demostrado además que muchos dañan el sistema nervioso central, que pueden alterar la información genética y que pueden actuar en el organismo humano como si fueran hormonas. Dado el «efecto cóctel», todas las alteraciones pueden combinarse y potenciarse en los cuerpos de las víctimas.

El efecto hormonal es el que más se está estudiando, pero los hallazgos realizados hasta el momento no han obligado a introducir cambios significativos en las legislaciones. Greenpeace ha constatado en un informe reciente que es difícil demostrar científicamente la relación entre enfermedades y residuos de plaguicidas por debajo de los límites permitidos. Pero que no se haya podido demostrar el vínculo de causa efecto con los métodos epidemiológicos actuales no significa que no exista.

¿Quién corre más riesgo?

La manipulación incorrecta de los plaguicidas es la principal razón de que en los alimentos que llegan hasta los hogares se encuentren tales cantidades de residuos. Los que más peligro corren son los trabajadores del campo, especialmente los que trabajan en viveros donde están expuestos directamente a las sustancias. Si las aplicaciones en el campo se hicieran correctamente, buena parte de los plaguicidas se eliminarían a lo largo del proceso de maduración.

Esto es en teoría, pero en la realidad ocurre que se utilizan cantidades superiores a las recomendadas y, sobre todo, se cosecha antes de lo debido. Buena parte de la culpa es de los distribuidores, que desean abastecer los mercados con todo tipo de hortalizas durante todo el año. La producción fuera de temporada se hace en invernaderos o en lugares lejanos y lógicamente requiere una aplicación intensiva de plaguicidas. Además los agricultores no quieren arriesgarse a perder unas cosechas que tienen vendidas por anticipado y se curan en salud con dosis extra.

Asimismo influye a menudo el factor clima: las frutas no siempre maduran de acuerdo con los plazos estipulados en los contratos. Si se retrasan porque han faltado días de sol o paciencia, se cosechan por anticipado y no se deja tiempo suficiente para que se eliminen los tóxicos.

Consejos para el consumidor

1.- Lo más recomendable es elegir alimentos ecológicos, que están prácticamente libres de plaguicidas (a veces se encuentran cantidades insignificantes debido a que se han utilizado cajas, contenedores o medios de transporte usados antes con cultivos convencionales).

Conviene especialmente que sean ecológicas las variedades «cóctel» (pimientos, tomates, uvas, fresas...) y, en general, las frutas con pepitas o hueso, como las nectarinas, los melocotones, las manzanas o las peras. Las hortalizas más contaminadas son las espinacas, el apio, las patatas y los pimientos. Los vegetales ecológicos también son la elección más recomendable para mujeres embarazadas, lactantes y niños, pues es necesario proteger los sistemas nervioso, endocrino e inmunitario durante su etapa de formación, cuando son más vulnerables.

2.- Si se opta por los productos de cultivo intensivo, hay que elegir frutas y verduras de temporada. Son los que suelen estar más limpios, especialmente el brécol, los guisantes, el aguacate, las piñas y los mangos.

3.- Antes de comer, lavar bien. Parte de los plaguicidas se acumulan sobre la piel del alimento, que también puede estar recubierta de ceras que mejoran su aspecto (les confieren brillo).Es eficaz lavar con un cepillo especial. En el caso de las hortalizas de piel fina, conviene pelarlas. En cualquier caso, siempre quedará una proporción de plaguicidas sistémicos que han llegado hasta la pulpa.

4.- En las verduras de hojas grandes, conviene eliminar las hojas exteriores. No sólo acumulan plaguicidas, también recogen los metales pesados transportando por el aire, como el cadmio y el plomo.



Por Manuel Núñez y Claudina Navarro
Web

Verduras Contaminadas en los Supermercados Europeos

La verdura y la fruta de los supermercados Lidl es la que mayor cantidad de pesticidas tóxicos contiene, según el informe "Pesticidas en el supermercado", publicado por Greenpeace en Alemania.

Pero resulta ser la fruta y verdura del sur de Europa -Grecia, España y Turquía-, la que mayor cantidad de residuos contiene.

Para la elaboración del estudio, los evaluadores adquirieron 658 muestras de frutas y verduras en las principales cadenas de supermercados de Alemania, Suiza y Austria y las analizaron, a la búsqueda de 300 sustancias químicas peligrosas. Greenpeace se declara insatisfecho con todos los productos evaluados. "Ninguno de los alimentos está aprobado", declara un experto de la organización; las frutas y verduras contienen cantidades cada vez más elevadas de pesticidas.


Peligro para la salud de los niños

Greenpeace informa que en el 15% de los casos (100 muestras), los alimentos superaban las cantidades máximas de pesticidas permitidas. Un alimento muy contaminado son las uvas de mesa. Los pesticidas, según los médicos ambientales, pueden perjudicar el sistema hormonal, provocar cáncer y dañar el sistema nervioso. Los niños son los que sufren el mayor riesgo. Un 16% de las muestras mostró grandes cantidades de pesticidas, que podrían suponer un grave peligro para la salud de los niños pequeños.

El experto en química de Greenpeace, Manfred Krautter, recomienda a los consumidores que tengan en cuenta dónde compran. "Las diferencias de calidad son muy grandes". Desde Greenpeace se recomienda comprar en tiendas de productos ecológicos. Ninguno de los supermercados de descuento es recomendable según la organización, pues en torno al 20% de las frutas y verduras de estos establecimientos están "suspensos", según el informe.


Los alimentos del sur de Europa están más contaminados


Para la investigación se escogieron ocho grupos idénticos de productos de cultivo tradicional: peras, uvas de mesa, melocotones/nectarinas, pepinos, tomates, pimientos, zanahorias y lechugas. Según el estudio, por lo general las frutas y verduras del sur de Europa están más contaminadas que las provenientes de Holanda. Greenpeace ha puesto reparos sobre todo a los productos de Turquía y Grecia –sus alimentos contienen una media de 0,1 mg/kg de residuos peligrosos-, pero los españoles tampoco han salido muy bien parados. Sin embargo, la verdura de Austria y los Países Bajos ha obtenido buenas notas en comparación –en la verdura de los Países Bajos se encontraron 0,2 µg (microgramos) por kilo de alimento. Los productos de Francia, Italia y Alemania se encuentran en un punto intermedio.

Según los expertos de Greenpeace, los alimentos más contaminados son las uvas, nectarinas y lechugas, mientras que la mitad de las zanahorias y los pimientos están libres de restos perjudiciales.

Información publicada en exclusiva por MarketingDirecto.com (11/30/2005) N/A





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